Nueva regulación en los E.E.U.U. pone fin a la neutralidad de la red

La Comisión Federal de Comunicaciones de Estados Unidos (FCC) modificó la normativa de 2015 que protegía la neutralidad de la red y aseguraba el acceso igualitario a internet de todos los individuos y compañías. Esa reglamentación, aprobada durante el gobierno de Barack Obama, impedía a los proveedores de servicios de banda ancha en EE.UU. bloquear, ralentizar o dar prioridad a algunos contenidos disponibles en línea por sobre otros. De esta manera, estableció que los operadores de banda ancha quedaran clasificados bajo el Título II de la ley de telecomunicaciones de ese país. Pasaron así a ser common carriers y quedaron sujetos a reglas de interconexión y de no discriminación. 

El objetivo de la neutralidad de la red es asegurar una internet libre y abierta, en la que haya condiciones igualitarias para todos los consumidores al tiempo que se evita que los prestadores de servicio de banda ancha favorezcan sus propios contenidos o los de las empresas que paguen un canon. Por esta razón, la decisión de la FCC es un triunfo para los grandes proveedores de servicios de banda ancha en EE.UU. Ahora el operador, que no podía interferir en el tráfico de datos, ya puede crear carriles rápidos, lentos o directamente denegar la entrada.

Con esta decisión del gobierno de Estados Unidos, la circulación de contenidos por la red se transformará drásticamente e inaugurará un nuevo capítulo donde la monetización y comercialización de los datos y la información circulante se convertirán en el principal objetivo de los proveedores de banda ancha.  

Esta tendencia puede comprometer seriamente la protección de los datos personales y la privacidad en Internet, porque se inscribe en un contexto de liberalización de los controles y los marcos regulatorios, como lo fue la decisión de la empresa Facebook de mudar su sede internacional de Irlanda a los Estados Unidos con el propósito de eludir la nueva normativa de la Unión Europea.